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La ley de la Memoria Histórica, un fiasco Imprimir E-Mail
Escrito por Asamblea IU Miraflores   
viernes, 23 de febrero de 2007
Ínicio
La ley de la Memoria Histórica, un fiasco
La Memoria Histórica de Miraflores

La Memoria Histórica de Miraflores  

Son muchos mayores los que recuerdan lo que aquí sucedió en el 36 y sus años posteriores. Para algunos fueron los años en que lucharon por la libertad y por la defensa de su querida República, a otros, sin embargo, les tocó luchar en bandos cuya ideología ni siquiera conocían. Pero si hay un recuerdo unánime es la tristeza, la desolación y la epoca gris que les toco vivir sin que muchos entendieran por qué ocurría.

Fue una guerra fraticida que dividió España  en dos partes, incluso en pueblos tan pequeños como era entonces Miraflores. Aquí también lucharon famliares en uno y otro bando, el fratricidio en su maximo esplendor. Hubo quien se resistió, a esos, ó jamás les volvieron a ver o pasaron muchos años en la cárcel.

Como en toda España, Miraflores sufrió la guerra con miedo y dolor. Aquí, como en otros pueblos de la zona -Guadalix, Bustarviejo- el fuego casi no llegó,  pero fueron refugio de muchos milicianos. En sus casas y en las cuevas de las montañas, se han encontrado muchos rastros de pistolas, fusiles y enseres de los milicianos escondidos. También hubo mujeres, vecinas de estos pueblos, que cosían la ropa de los milicianos y algunas pasaron años en la carcel por hacerlo. En un pueblo tan pequeño al final todo se sabía y por ignorancia o  mala fe tu vecina de toda la vida podía delatarte por coser la ropa de los “rojos”.

Algunos regresaron después de la guerra, otros no, porque allí fallecieron o, como algún ilustre vecino de Miraflores, porque en su afán de lucha por la libertad se enrolaron en las brigadas internacionales luchando hasta el final, que como a muchos otros españoles, les llegó en el campo de exterminio de Mathausenn.

Los años tras la guerra, fueron, si cabe, aún más trágicos,  de mucho miedo, represión y exterminio. En  Miraflores también se hizo limpieza ideológica. La traición de vecinos e incluso a veces de familiares hicieron que desde Miraflores saliera algún camion cargado con exmilicianos, defensores de la República o simplemente personas críticas con el franquismo, con destino a Colmenar Viejo. Allí fueron fusilados y arrojados a una fosa común. Esta fosa, como otras muchas de toda España  sigue a la espera de que la Administración ponga los medios para darles un reconocimiento y una sepultura digna.

Sesenta y ocho años después de la guerra todavía no se ha rehabilitado la memoria de los que murieron defendiendo la República elegida democráticamente. La ley de la Memoria Histórica debe ser clara y contundente al respecto.