|
La Sierra de Guadarrama en su conjunto y nuestro término municipal a nivel particular ha mantenido a lo largo del tiempo grandes valores naturales y paisajísticos, a pesar de la cercanía de un área metropolitana de más de cinco millones de habitantes. Entre sus mayores tesoros naturales se encuentran áreas tan conocidas como La Pedriza y Peñalara, pero en nuestro término municipal también hay áreas de gran valor ecológico como el Monte de La Raya, el Pinar de Aguirre, el Hueco de San Blas, Cuatro Calles o el Hueco del Cancho.
Parte de la Sierra de Guadarrama se encuentra en la actualidad legalmente protegida por la declaración de varios Espacios Naturales: Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanes, Parque Natural de Peñalara, Paraje Pintoresco del Pinar de Abantos y Zona de la Herrería, Real Sitio de los Montes y Matas de Valsaín, etc. Sin embargo, una de las aspiraciones más antiguas para proteger de forma integral las dos laderas de la Sierra de Guadarrama es su declaración como Parque Nacional, remontándose los primeros intentos a los años veinte del pasado siglo.
En 2001 la Comunidad de Madrid inició los estudios del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Sierra de Guadarrama, primer paso para la declaración de Parque Nacional. Este documento señala distintas zonas del territorio, de acuerdo a sus valores naturales, y define los usos permitidos en cada una de ellas. El inicio de estos trabajos de planificación del territorio levantó grandes expectativas en cuanto a la protección definitiva de la Sierra de Guadarrama.
El PORN, un fiasco
La presentación del documento final, aunque pendiente de su aprobación definitiva, ha supuesto una gran decepción para los interesados en proteger la Sierra. Si analizamos de forma concienzuda la propuesta de PORN de la Comunidad de Madrid en comparación con la legislación actualmente vigente en las áreas ya protegidas de la Sierra, observamos que no protege nada de lo que ahora no esté protegido. Es más, disminuye en gran medida la protección actual. El gobierno del PP plantea un Parque Nacional donde se incumplen numerosas directrices del Plan Director de Parques Nacionales (ley estatal donde se establecen los mínimos que todo Parque Nacional debe de cumplir). Se consolidan las dos estaciones de esquí alpino que se encuentran en su interior. No limita la caza y la pesca como establece dicho Plan. No se prohíbe ni la ampliación de las carreteras existentes, ni la construcción de otras nuevas. Reduce drásticamente las Zonas de Reserva ya existentes. Permite la construcción de nuevas edificaciones y la rehabilitación (incluyendo incrementos de superficie y volumen) y cambio de uso de las existentes.
En resumen, con la aplicación de este PORN estarían amparadas por la ley muchas actuaciones lesivas para el medio ambiente que actualmente están prohibidas. Lo más grave es la ausencia de limitaciones a los desarrollos especulativos de carácter urbanístico en las denominadas Zonas de Transición, una de las cuales se encuentra situada en nuestro término municipal. No hay ninguna duda de que la actividad humana más agresiva y con efectos irreversibles sobre el futuro Parque Nacional en concreto y sobre la Sierra de Guadarrama en general, es el urbanismo. El tratamiento que hace el PORN sobre esta actividad es tan laxo que, sin necesidad de desclasificar espacios protegidos ni derogar leyes ambientales, el gobierno de Esperanza Aguirre lograría un doble objetivo: por una parte lavar su imagen anti-ambiental con la declaración de un Parque Nacional. Por otra, conseguiría liberar suelo para usos urbanísticos con la consiguiente revalorización extra al lindar estos terrenos recalificados con un Parque Nacional.
|