Estamos en un momento clave para el futuro de Miraflores de la Sierra. El próximo 27 de mayo, en las elecciones municipales, se va a decidir en gran medida el modelo de pueblo que queremos ser en el futuro.
Mientras se discutía la inclusión de buena parte de nuestro término municipal en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, durante los dos últimos años el equipo de gobierno municipal intentó por todos los medios dar luz verde a la mayor operación urbanística de nuestra historia. Cuando Izquierda Unida y la movilización ciudadana consiguieron paralizar, al menos de momento, el desmesurado crecimiento convenido, al equipo de gobierno le faltó tiempo para promover todas las actuaciones urbanísticas que se le han puesto a tiro. Incluso saltándose la legalidad.
Izquierda Unida tiene claro que este no es el modelo que queremos, una demagógica carrera en la que los pueblos compiten por ver quién recalifica más terreno y quién multiplica más su población. No queremos enterrar en hormigón y ladrillos nuestra esencia de pueblo serrano, no queremos dilapidar nuestro medioambiente para engrosar las cuentas de resultados de unos pocos bolsillos especuladores y no queremos que nuestros vecinos asistan con desesperación al crecimiento del precio de una vivienda que les condena de por vida a hipotecar su futuro.
Pero no sólo creemos que el equipo de gobierno se ha equivocado en el modelo de pueblo que quieren los vecinos. Creemos que su gestión ha estado constantemente al margen de la opinión pública, socavando cualquier oportunidad de participación de los vecinos, despreciando las críticas de los ciudadanos y sin dejar ningún resquicio a la autocrítica. Quizá el ejemplo más evidente sea su actuación cuando dejaron al pueblo casi tres meses sin agua potable por una lamentable gestión. Aún estamos esperando que reconozcan, no ya el fracaso rotundo de sus actuaciones en esta materia, si no tan sólo que las cosas pudieron hacerse mejor.
Puede ser discutible la toma de una u otra decisión de gobierno, pero lo que es absolutamente intolerable es que les niegue a los vecinos la información de cómo, con quién y por qué se toman esas decisiones. Para Izquierda Unida este es un aspecto clave. No sólo pretendemos cambiar este rumbo desarrollista e insostenible, sino que consideramos esencial cambiar la forma de gobernar. Por ello, hemos querido situar como primer punto de nuestro programa la participación ciudadana, un fuerte compromiso con la democracia y la transparencia en los asuntos públicos.
En este sentido, nos parece fundamental resaltar aquí nuestra apuesta por la Agenda 21, un modelo participativo en el que conciliar las diversas opiniones para hacer un pueblo más solidario, sostenible y habitable.
También consideramos necesario aumentar la relación con los pueblos de nuestro entorno, la mayoría con las mismas necesidades que nosotros, para crear una mancomunidad que garantice y permita el acceso a servicios y oportunidades que de otro modo requerirían un coste imposible de asumir por un único municipio del tamaño del nuestro.
Cuando los ciudadanos han confiado en Izquierda Unida, se ha demostrado que las cosas pueden cambiar. Es el momento de aportar soluciones imaginativas desde la izquierda, proponiendo alternativas progresistas y realistas para solucionar los problemas. La derecha de Miraflores, a pesar de su perfil moderado durante estos años de oposición, no puede suponer una alternativa para los retos y problemas que afrontamos día a día. No hay más que mirar la verdadera cara que muestran cuando gobiernan, como en la Comunidad de Madrid o en otros pueblos de la zona.
Ciertamente, el urbanismo ha marcado en gran medida la vida municipal de los últimos años, pero en Izquierda Unida pretendemos abrir el debate de cómo mejorar el pueblo y la vida de sus vecinos en muchos otros aspectos. En este programa electoral que te presentamos encontrarás nuestras propuestas concretas, pero quizá sea más importante aún hacer nuestra declaración de intenciones, los criterios que dan sentido a todas ellas:
- Transparencia: manos limpias, cuentas claras.
- Participación ciudadana: el pueblo es de todos, todos debemos tener la oportunidad de participar. Una garantía contra la corrupción.
- Desarrollo sostenible: crecer de formar racional, sin hipotecar el futuro de nuestros hijos.
- Derecho a una vivienda digna: Iniciativa pública en el acceso a la vivienda y en la lucha contra la especulación urbanística.
- Defensa de lo público: servicios de calidad para los ciudadanos.
- Eficacia en el control del gasto.
- Compromiso con la creación de empleo estable y de calidad.
- Solidaridad: servicios sociales cómo elemento de cohesión social.
Estos son los principios que han orientado nuestro trabajo en los últimos años, expuestos en numerosos actos públicos, debatidos con numerosos vecinos y defendidos con fuerza incluso en la Asamblea de Madrid a través a de nuestras peticiones de comparecencia de distintos cargos públicos.
Creemos que el cambio es más necesario que nunca. Otro pueblo es posible y las cosas pueden mejorar. Cuando la desilusión y la apatía invaden a las gentes de izquierda, al final siempre ganan las políticas conservadoras. Por ello, te pedimos el voto para Izquierda Unida de Miraflores de la Sierra.